jueves, 27 de julio de 2017

Gestionando el tiempo libre de niños y niñas en verano

Nos encontramos casi en el ecuador del verano, tan deseado y motivo de alegría para niños y niñas. Han cambiado la rutina de colegio por tener casi tres meses de tiempo libre. Se intercambia el material escolar y las mochilas del cole por bañadores, aire libre y mochilas de piscina. Aparece una increíble energía que quiere disfrutar del verano, lo que puede suponer un momento de cavilaciones y decisiones para las familias.

Y es que de la mano del verano nos vamos a encontrar con diferentes situaciones. Es posible que durante el período vacacional de los niños, nos toque trabajar. O que
podamos disfrutar de todo el período vacacional con nuestros hijos e hijas. Sea como sea, nos vamos a encontrar con una incógnita: ¿Cómo manejo tal cantidad de tiempo libre con los más pequeños?

Gestionando el tiempo libre de los peques de la casa
Cómo se gestione finalmente el tiempo libre de los más pequeños dependerá directamente de cada situación familiar. Sea como sea, siempre aparecerán preguntas del tipo: ¿Qué actividades pueden hacer? ¿Cómo sería bueno gestionar su tiempo? ¿Ponemos una rutina o dejamos plena libertad? ¿Y los deberes?

Por supuesto, no existe una fórmula única y secreta acerca de como hacerlo. Tanto si trabajamos como si tenemos tiempo libre, habrá que pensar qué opciones tenemos. Y es que incluso aunque tengamos la posibilidad de pasar todo el verano con nuestros hijos, también necesitamos tiempo para nosotros mismos.

Tanto en una situación como en otra, nos tocará programar actividades diferentes en que ese tiempo libre. Os comentamos ahora algunas ideas…

¿Qué opciones tengo cuando tengo que trabajar?
Cuando el componente económico no es demasiado problemático, una opción a considerar es el de inscribirles en actividades de verano: campamentos, colonias urbanas, deportivas, musicales…. Tenemos actividades para elegir. Incluso, algún curso de verano de esa actividad que nos lleva diciendo tiempo que quiere probar… ¿por qué no? Tal vez descubra una nueva afición.
Participar en actividades de este tipo durante el verano supone una experiencia que puede ser muy positiva para niños y niñas. Mediante ello, conocen a niños y niñas de su edad, interaccionan y generan nuevas relaciones sociales. Aprenden nuevas actividades. Y pueden vivir experiencias y vivencias muy emocionantes.

Ahora bien, no nos es ajeno que a veces el componente económico puede resultar problemático. En estos casos, si se tiene una red de apoyo familiar, esta suele ser la salida empleada con mayor frecuencia (y así también disfrutan los niños con sus familiares). Además, frente a estas situaciones, conviene informarnos de los diferentes recursos que pudieran existir en nuestra ciudad.

¿Cómo les proponemos la actividad?
Aquí me gustaría incidir en que en este ámbito, como en cualquier otro, tenemos que aprender a escuchar y a tener en cuenta lo que quieren y piensan nuestros hijos. En estas ocasiones, podemos plantearles la posibilidad de apuntarles a una actividad. Y pedirles que, conjuntamente, elijáis que actividad quiere. Si quiere un campamento con determinada temática, por ejemplo, dentro de las opciones que hayamos bajado previamente. Podemos darle 2 o 3 opciones y que decidan que les gusta más.

Con ello, se sentirán escuchados y fomentaremos su autonomía si deciden a qué actividad apuntarse. Además, seguramente irán con una actitud más favorable y dispuestos a participar ya que sentirán que ha sido una decisión que nace de ellos y no una “imposición” ni un modo de “librarnos de ellos”.

¿Cómo gestionamos el tiempo cuando por fin podemos compartir el período de vacaciones?
Todas las opciones comentadas hasta aquí serían igual de buenas en caso de tener nosotros vacaciones durante todo el verano. Que realicen alguna actividad de verano (por ejemplo, un campus deportivo), nos permitirá tener rato para nosotros mismos y poder estar con energía recargada aquellos ratos que compartamos tiempo con los pequeños de la casa. Nos merecemos y necesitamos nuestros momentos de descanso y tendremos que buscarlos de alguna manera.

En los ratos en los que compartamos tiempo, podemos aprovechar para hacer todas esas actividades que deseábamos. Y si son al aire libre… ¡mejor! Hacer excursiones, ir a la piscina, a la playa, al parque… montar una acampada con una toalla, irnos con la bicicleta... Podemos dar rienda suelta a la imaginación, sin necesidad de gastar dinero y disfrutando de tiempo en familia. No tenemos que complicarnos la vida en ese sentido.

Entonces… ¿llenamos de actividades su verano?                                   
Ojo aquí. Hasta ahora, hemos dado algunas ideas en caso de que no podamos pasar tiempo con ellos por trabajo, y sobre qué hacer cuando compartimos el tiempo. Pero tampoco se trata de llenar el verano de los niños de actividades de manera masiva, ni estar el 100% del tiempo con ellos.

Los niños tienen que aprender también algo muy importante: a estar aburridos, a no “hacer nada especial” y a hacer cosas consigo mismos. Está bien que tengan “tiempos muertos” en los que ser creativos y decidir qué hacer con su tiempo libre. Tampoco se trata de dejarles la consola para que se entretengan con ella todo el día… Que se aburran y den rienda suelta, sin aparatos electrónicos. Que propongan actividades, que colaboren con nosotros para planificar lo que haremos cuando salgamos, que nos cuenten como van a resolver esos ratos de aburrimiento…

Y… ¿qué hay de los límites y la rutina?
Por supuesto, el verano supone un período en el que pueden disfrutar del tiempo libre, en el que divertirse… Pero siempre van querer más. Hasta cierto punto, tendremos que marcar ciertos límites. Cuando hablamos de límites, hablamos de marcar qué responsabilidades tendrán durante este período los niños; que privilegios; que horarios. Se trata de normalizar un poco el día a día, ya que han pasado de estar centrados en el estudio (su primordial responsabilidad en esta edad, tal y como lo perciben) a “no tener ninguna responsabilidad”.  Si pautamos ciertos límites, podremos gestionar mejor todo este tiempo libre.

Disfrutar de tiempo juntos
Sea como sea, mientras podamos, tenemos que aprovechar el verano y nuestras vacaciones para dedicarles tiempo a nuestros hijos. Algo tan sencillo como compartir momentos, nos permitirá fomentar una relación positiva en familia y disfrutar juntos de nuestro verano.

Si necesitáis orientación, no dudéis en poneros en contacto con Martínez Bardaji psicología y salud.

Estaremos encantadas de ayudaros.


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